Definición y componentes de una propuesta de valor
Según Alexander Osterwalder, en su libro, "Diseñando la Propuesta de Valor", la misma se define como el conjunto de productos y servicios que crean valor para un segmento específico de clientes. Es la razón por la cual los clientes eligen una empresa sobre otra, ya que resuelve un problema o satisface una necesidad de manera diferenciada y única.
La propuesta de valor puede basarse en factores como la novedad, el rendimiento, la personalización, el diseño, el precio o la accesibilidad, y está directamente relacionada con cómo una empresa ayuda a los clientes a alcanzar sus objetivos o resolver sus problemas de manera más efectiva o eficiente.
Estas son algunas de las características de las grandes propuestas de valor:
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Se afianzan en grandes modelos de negocio.
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Se centran en los trabajos, frustraciones y alegrías que más les importan a los clientes.
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Se centran en trabajos no solucionados, frustraciones no resueltas y alegrías no obtenidas.
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Tienen como objetivo pocos trabajos, frustraciones y alegrías, pero se centran en ellos extremadamente bien.
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Van más allá de los trabajos funcionales y abordan los emocionales y sociales.
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Están en consonancia con el modo en que los clientes miden el éxito.
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Se concentran en los trabajos, frustraciones y alegrías que tiene mucha gente o por los que pagarán mucho dinero.
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Se diferencian de la competencia en los trabajos, frustraciones y alegrías que les importan a los clientes.
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Superan a la competencia de manera significativa por lo menos en un ámbito.
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Son difíciles de copiar.